Debora Ellis, antes de escribir este libro, pasó bastante tiempo hablando con mujeres y niñas afganas en los campos de refugiados de Pakistán y Rusia.
A partir de ahí, y de su compromiso social, escribió esta novela, cuya protagonista, Parvana, tiene que “transformarse” en chico para poder salir a la calle y seguir subsistiendo. Kabul, la capital de Afganistán, es el lugar; el tiempo, la época del gobierno de los talibanes.
El tema de la amistad, del amor a la familia, de la injusticia, de la supervivencia, de la intolerancia y de la guerra son algunas claves que pueden hacernos reflexionar en esta sociedad consumista, llena de lujos superfluos y de un egoismo exacerbado.

EL PAN DE LA GUERRA
En este libro, la protagonista, Parvana, vive en Afganistán, un país invadido por los Talibanes. Parvana tiene que hacerse pasar por un chico a causa de que a su padre lo han metido en la cárcel. Ésta va cada día al mercado y hace ahora en el trabajo de su padre.
Su familia tiene que irse de casa y el narrador cuenta sus aventuras mientras ésta está sola y tiene que arreglarlas para sobrevivir en aquellas condiciones inhumanas.
Este libro me ha gustado, sobre todo porque después de leerlo ya te haces a la idea de cómo era la vida en un país en donde gobernaban los talibanes.